El estado de las cosas
Høiby, de 29 años, fue condenado el 15 de junio pasado por 34 de los 39 delitos que enfrentaba, entre ellos dos violaciones, maltrato, agresiones, amenazas y quebrantamiento de órdenes de alejamiento. La pena máxima posible era 16 años de prisión.
El tribunal prorrogó su prisión preventiva otras cuatro semanas, pero determinó que la vigilancia electrónica es suficiente para reducir el riesgo de reincidencia. Las condiciones incluyen:
- Permiso para salir solo a trabajar, estudiar, recibir tratamiento médico o visitar familiares directos enfermos.
- Prohibición de abandonar su domicilio sin autorización previa.
Høiby ha negado los cargos más graves y su defensa apeló la sentencia. La respuesta final del Tribunal de Apelación no se espera hasta 2027.
Lo que dicen
La Fiscalía presentará un recurso ante la decisión del tribunal, solicitando que Høiby continúe en prisión hasta que se resuelva la apelación. Argumenta que existe riesgo de reincidencia, dado el historial del acusado con el alcohol y las drogas.
Por su parte, Høiby ha solicitado en varias ocasiones la libertad condicional para estar cerca de su madre, diagnosticada en 2018 con fibrosis pulmonar. La Casa Real anunció el 17 de junio que la princesa Mette-Marit, de 52 años, ha empeorado de salud.
Qué sigue
La Fiscalía tiene hasta este martes para presentar formalmente su recurso contra la medida de arresto domiciliario. Si se admite, Høiby podría permanecer en prisión hasta que se resuelva la apelación de su condena.
Mientras tanto, el hijo de la princesa deberá cumplir estrictamente las condiciones impuestas por el tribunal. Cualquier infracción podría revocar el beneficio y devolverlo a prisión preventiva.