Por qué importa
Las autoridades aplican la ley de seguridad nacional de 2024 a librerías que venden libros sobre democracia, periodismo y ciencias sociales. El secretario de Seguridad, Chris Tang, dijo que los libreros tienen la responsabilidad de asegurarse de que sus títulos no "dañen la seguridad nacional" y comparó la obligación con la de un vendedor de alimentos que no debe ofrecer comida envenenada.
Críticos y organizaciones como Amnistía Internacional señalan que la falta de una lista clara de libros prohibidos —una "línea roja elusiva" según la propia librería Have A Nice Stay— deja a los comerciantes sin certeza legal.
Lo que sabemos (y lo que no)
- Los arrestados: dos hombres de 37 y 57 años, y tres mujeres de entre 30 y 59 años. Enfrentan hasta siete años de prisión si son condenados.
- Las tiendas: Have A Nice Stay fue fundada en 2022 por ex periodistas. Greenfield Book Store vende libros de Taiwán y Hong Kong sobre literatura, historia y filosofía. Ninguna participó en la Feria del Libro de Hong Kong que comenzó el miércoles.
- La acusación: la policía dice que los libros incitaban al odio contra el gobierno, el poder judicial y las fuerzas del orden. No se han revelado los títulos específicos.
- El cierre anunciado: Have A Nice Stay declaró el martes que cerrará el 30 de agosto por dificultades financieras y por la "línea roja elusiva".
No se ha confirmado si las autoridades publicarán una lista de libros prohibidos. Tang dijo que eso "no sería conducente a una aplicación efectiva de la ley".
Las voces discordantes
Mientras Tang defiende que la ley es clara, la librería Have A Nice Stay dijo en una publicación en redes sociales que no puede leer cada libro que vende ni tiene la capacidad de juzgar cuáles son "problemáticos". Amnistía Internacional calificó los allanamientos como una muestra de "la realidad escalofriante de lo que la ciudad se ha convertido: un lugar donde te pueden criminalizar solo por lo que tienes en tu estantería".
Qué sigue
Los cinco detenidos permanecen bajo investigación. Este caso se suma a los arrestos anteriores: dos trabajadores de la librería Hunter en junio y cuatro de Book Punch en marzo, todos bajo cargos similares. No hay indicios de que la presión sobre las librerías independientes vaya a disminuir.