Por qué importa
Los expertos comparan respirar este humo con fumar cigarrillos. Un neumólogo de la Universidad de California explica que cuando el índice de calidad del aire (AQI) alcanza entre 100 y 200 puntos, la exposición equivale a fumar entre un cuarto y medio paquete de cigarrillos al día. En Detroit, el AQI llegó a 435, muy por encima de ese rango.
Las partículas finas (PM2.5) del humo penetran profundamente en los pulmones y pueden entrar al torrente sanguíneo. Esto provoca inflamación y daño tisular mayor que la contaminación urbana habitual, según estudios de laboratorio.
El estado de las cosas
Las ciudades más afectadas registran condiciones extremas:
- Detroit, Michigan: calidad del aire catalogada como "peligrosa", la peor entre las principales ciudades del mundo.
- Toronto, Canadá: alcanzó un nivel de riesgo "muy alto" (10+) en la escala de salud, superando a Nueva Delhi.
- Minneapolis, Minnesota: también en categoría "peligrosa", con cielos anaranjados y visibilidad reducida.
- Chicago, Illinois: aire entre "muy insalubre" y "peligroso", con residentes usando mascarillas.
Las alertas cubren además Wisconsin, Ohio, Pensilvania, Nueva York, Massachusetts, Vermont, Connecticut, Rhode Island, Nueva Jersey, Nuevo Hampshire, Delaware, Virginia, Virginia Occidental, Maryland, Washington D.C. y partes de Carolina del Norte.
Los números que importan
- 858 incendios activos en Canadá, de los cuales 725 están fuera de control.
- 23 incendios nuevos solo el 16 de julio en territorio canadiense.
- Más de 115 millones de personas expuestas a aire insalubre en Estados Unidos.
- 148 incendios activos en el noroeste de Ontario, principal fuente del humo que afecta a Toronto.
- 17 estados bajo alerta de calidad del aire en EE.UU.
Entre líneas
El humo no desaparecerá rápido. Los meteorólogos advierten que, aunque los vientos del noroeste puedan despejar el cielo temporalmente, el aire contaminado regresará hasta que los incendios se apaguen por completo. Eso podría tomar meses, hasta que nieve en Canadá y el norte de Minnesota.
Además, el cambio climático amplifica estos eventos: las sequías prolongadas y las olas de calor más intensas generan vegetación más seca, lo que aumenta la frecuencia e intensidad de los incendios forestales. Un estudio reciente señala que los niveles de PM2.5 por humo de incendios en el oeste de EE.UU. crecieron hasta 5 microgramos por metro cúbico en la última década, revirtiendo décadas de mejora en la calidad del aire.
Qué sigue
Las autoridades recomiendan:
- Permanecer en interiores con ventanas y puertas cerradas.
- Usar mascarillas N95 o KN95 si es necesario salir.
- Evitar actividades físicas al aire libre.
- Mantener filtros de aire limpios en sistemas de climatización.
Se espera que el humo persista al menos hasta el fin de semana. Para el lunes 20 de julio, un cambio en la dirección del viento podría desviar el humo hacia Quebec, mejorando la calidad del aire en el noreste de Estados Unidos. Sin embargo, mientras los incendios sigan activos, el riesgo de nuevos episodios de contaminación se mantiene alto.