Por qué importa
La central de Paks es la única fuente nuclear de Hungría y aporta entre el 40% y el 50% de su electricidad. Su parada total no tiene precedentes desde que entró en operación en 1982. El gobierno ya pidió a grandes consumidores reducir su demanda y advirtió que el costo de importar energía puede dispararse.
El estado de las cosas
El Danubio en Budapest midió el miércoles pasado 23 centímetros, muy por debajo del récord anterior de 33 centímetros de 2018. En la zona de la planta, el nivel alcanzó 134 centímetros bajo cero, el umbral que obliga al cierre total.
- La planta operaba al 10% de su capacidad (240 megavatios) antes de apagarse. Su capacidad normal es de 2.000 megavatios.
- El gobierno pronostica que el río seguirá bajando en los próximos días, sin lluvias a la vista.
- Más de 100 localidades húngaras tienen restricciones de uso de agua.
Qué sigue
El primer ministro Peter Magyar afirmó que la central podría permanecer fuera de servicio durante semanas. El gobierno negocia con países vecinos, como Eslovaquia, para asegurar suministro. Rumania ya declaró alerta energética tras reducir la producción en su propia planta nuclear.
La imagen completa
La sequía que afecta a gran parte de Europa central no solo golpea a Hungría. Ha alterado el turismo, la agricultura y el transporte fluvial, y coincide con olas de calor que superan los 40 grados. El cierre de Paks muestra cómo el cambio climático puede afectar infraestructuras críticas diseñadas para condiciones que ya no existen.