El panorama general
Francia enfrenta una intensa temporada de incendios desde comienzos del verano. El fuego en la región de Burdeos arrasó más de 40.000 hectáreas en unos diez días, el peor registro desde 1949. Este contexto revela no solo daños inmediatos, sino también riesgos ocultos: municiones históricas que permanecían bajo tierra.
Le Porge es el municipio más afectado por la destrucción de casas en el departamento de Gironda. Las autoridades hallaron los proyectiles en una zona completamente calcinada.
Los números que importan
- 75 proyectiles recuperados en superficie desde el viernes.
- Más de 180 viviendas destruidas por el incendio.
- 400 municiones históricas estimadas en total, según autoridades locales.
- Dos sectores residenciales cerrados; se instalaron carteles de peligro mortal.
Los artefactos son principalmente morteros alemanes y franceses, de unos 30 centímetros de largo, además de algunos proyectiles antitanque con carga explosiva.
Entre líneas
Durante el incendio se escucharon más de 100 explosiones. Inicialmente se atribuyeron a cilindros de gas, pero el calor extremo probablemente detonó parte de las municiones enterradas. El alcalde, Martial Zaninetti, describió el sonido como “el de la guerra” y señaló que los proyectiles volaban en todas direcciones, uno incluso atravesó una casa.
El hallazgo indica que depósitos de municiones de la Segunda Guerra Mundial permanecen en el subsuelo sin que las autoridades locales lo supieran.
Qué sigue
Los equipos de desminado retirarán los explosivos visibles y luego realizarán una limpieza más profunda cuando las condiciones sean seguras. Todos los artefactos serán trasladados a un terreno militar para su destrucción controlada.
Partes de la zona, incluido el acceso al océano, un campamento y la aldea de La Jenny, siguen restringidas. La mayoría de los residentes ya pudieron regresar a sus hogares.