El estado de las cosas
El Grupo de Copenhague, ente independiente que monitorea la integridad deportiva, clasificó los eventos en cuatro niveles: verde, amarillo, naranja y rojo. Los siete avisos emitidos corresponden al nivel amarillo, definido como "alerta ligeramente aumentada" por indicios como fluctuaciones en las probabilidades o rumores en redes sociales.
El informe completo aún no se publicó, pero el Consejo de Europa anticipó que 15 partidos quedaron bajo vigilancia reforzada, sobre todo en la última jornada de la fase de grupos, y que se analizan 12 controversias relevantes.
Entre líneas: los casos señalados
Según fuentes de The Athletic, entre las alertas figuran estos episodios:
- La tarjeta roja a Themba Zwane (Sudáfrica) en el minuto 84 del debut ante México, después de que crecieran las apuestas tras la primera expulsión de su compañero Sithole.
- El empate sin goles entre España y Cabo Verde, que recibió apuestas por USD 4,8 millones en Polymarket a que España no ganaría.
- El gol anulado a Ferran Torres (España) ante Arabia Saudita tras una revisión de VAR que duró tres minutos y medio.
- La roja retirada a Folarin Balogun (EE.UU.) antes de octavos contra Bélgica, mientras un mercado de criptoapuestas preguntaba tres días antes si jugaría.
La FIFA sostiene que no detectó actividad sospechosa en ninguna de esas situaciones.
Los números que importan
- 104 partidos disputados en el torneo.
- 7 alertas amarillas emitidas por el Grupo de Copenhague.
- 15 partidos bajo vigilancia reforzada.
- USD 240.000 millones estimados en apuestas durante el Mundial.
Qué sigue
El Grupo de Copenhague pidió más información a la FIFA para esclarecer las alertas. El Consejo de Europa instó al organismo a reforzar medidas de transparencia, pero hasta ahora no hay una investigación formal abierta. Si se comprobara manipulación, el Código de Ética de la FIFA contempla multas de hasta USD 130.000 y sanciones adicionales.