Por qué importa
El resultado del juicio definirá si Duterte queda inhabilitada para postularse a la presidencia en 2028. Una encuesta de mayo le daba el 51% de intención de voto, lo que la convertía en la favorita. Si es condenada por dos tercios del Senado (16 de 24 votos), perderá su cargo y no podrá ocupar ningún puesto electivo en el futuro.
El trasfondo
La alianza entre Marcos y Duterte se rompió públicamente poco después de que ganaran juntos las elecciones de 2022. El juicio es el capítulo más reciente de esa fractura, que ha dividido al Senado en facciones cambiantes. Este año, la cámara ha tenido cuatro presidentes distintos —cada cambio calificado como un “golpe” por la prensa local— decididos por la deserción de unos pocos senadores.
Tres senadores aliados de Duterte han sido arrestados en semanas recientes, y otro está prófugo de la Corte Penal Internacional. No está claro si podrán votar de forma remota.
Los números que importan
- 16 votos necesarios (de 24 senadores) para condenar a Duterte.
- 51% de apoyo electoral según la última encuesta presidencial.
- Millones de dólares en fondos supuestamente malversados, según la acusación.
Lo que no se dice
El juicio se desarrolla en un sistema político dominado por dinastías, donde las alianzas cambian constantemente. La defensa de Duterte argumenta que no necesita comparecer en persona y que las pruebas son infundadas. La fiscalía, en cambio, sostiene que si un tesorero de aldea o un director de escuela rinden cuentas por sumas menores, también debe hacerlo la funcionaria de mayor rango.
Qué sigue
El proceso podría durar meses. Duterte no asistió a la apertura y se hizo representar por sus abogados. Mientras tanto, miles de policías vigilan el Senado y grupos de manifestantes exigen su condena.