Los números que importan
- Inflación mensual: 0,2% (vs. 1,3% en abril y 1,0% en marzo).
- Inflación acumulada 2026: 2,8%.
- Inflación anual: 3,9%.
- IPC subyacente (sin alimentos ni energía): 0,4%.
Por qué importa
El dato disipó parte del temor generado por las fuertes alzas de marzo y abril, impulsadas por el encarecimiento de los combustibles tras el conflicto en Medio Oriente. Que la inflación haya moderado más rápido de lo previsto sugiere que las empresas absorvieron parte de los costos en sus márgenes y que la demanda interna sigue débil.
Lo que subió y lo que bajó
Principales alzas del mes:
- Transporte aéreo internacional: +10,0%.
- Gas licuado: +3,2%.
- Carne de vacuno: +2,7%.
- Comidas en restaurantes: +1,0%.
Principales bajas:
- Pan: –4,0%.
- Limones: –17,2%.
- Bus interurbano: –9,1%.
Las divisiones de vivienda y servicios básicos (+0,7%) y transporte (+0,6%) presionaron al alza, mientras que alimentos y bebidas no alcohólicas (–0,8%) compensó el resultado.
Lo que no se dice
La calma es relativa. Aunque los precios de los combustibles no se trasladaron con fuerza al resto de la economía, el IPC subyacente subió 0,4%, lo que indica que persisten presiones en servicios y bienes menos volátiles. Además, el gas licuado acumula un alza de 6,6% en 2026.
Qué sigue
Los analistas prevén que el Banco Central mantendrá la tasa de interés en su reunión de junio. Los riesgos para los próximos meses incluyen el ajuste de tarifas eléctricas, la evolución del tipo de cambio y los precios internacionales de la energía. El optimismo es moderado: el episodio inflacionario no está completamente superado.