Cómo llegamos aquí
Irán y Estados Unidos han intercambiado bombardeos durante la última semana. El jueves, el Comando Central estadounidense (Centcom) completó una nueva oleada de ataques contra decenas de objetivos militares en Irán. Ese mismo día, la Guardia Revolucionaria iraní lanzó misiles contra tropas estadounidenses en la región.
El ataque con drones sobre Kuwait se suma a una ofensiva iraní previa contra la base aérea Sheikh Isa en Baréin, también vinculada a fuerzas de EE.UU. Además, Irán afirmó haber atacado dos petroleros que transitaban por el estrecho de Ormuz bajo escolta aérea estadounidense.
Lo que dicen
El Ejército iraní calificó el ataque como una "respuesta directa a la agresión terrorista estadounidense contra nuestro país". Según su comunicado, la base Ahmed Al-Jaber es "uno de los centros neurálgicos del apoyo aéreo para el Ejército terrorista estadounidense".
El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, declaró que los estadounidenses "compensan sus derrotas derramando sangre de inocentes" y advirtió que "pagarán por ello". Hasta ahora, Centcom no ha emitido una respuesta oficial.
Los blancos reivindicados por Irán incluyen:
- Hangares de aviones de combate.
- Sistemas de comunicaciones por satélite.
- Instalaciones de almacenamiento de equipo militar.
Los números que importan
- Los precios del petróleo se mantienen en los 80 dólares por barril, con el Brent y el West Texas Intermediate subiendo casi un 20% en el último mes.
- El número de petroleros que cruzan el estrecho de Ormuz sigue siendo una fracción del tráfico anterior a los primeros ataques del 28 de febrero.
- Un ataque previo de EE.UU. contra una vivienda en la isla de Qeshm dejó al menos tres muertos y dos heridos, según Irán.
Qué sigue
Sin una respuesta oficial de Centcom ni señales de desescalada, la tensión entre ambos países podría continuar. Arabia Saudita anunció esta semana que busca socios para una coalición de defensa centrada en el estrecho de Bab el-Mandeb y el golfo de Adén, con 14 países ya interesados. La evolución del tráfico en Ormuz y los precios del crudo serán indicadores clave de si el conflicto se expande o se estabiliza.