El panorama general
Irán disputará sus tres partidos de la fase de grupos en territorio estadounidense (Los Ángeles y Seattle), pero no podrá residir allí. El equipo volará desde Tijuana cada día de partido y regresará a México tras el encuentro.
- Todos los jugadores obtuvieron sus visas el viernes pasado, a solo 10 días de su debut.
- La federación iraní denunció que 15 administrativos y directivos —incluido su presidente, Mehdi Taj— fueron rechazados.
- Funcionarios estadounidenses justificaron la negativa por presuntos vínculos con los Guardianes de la Revolución, grupo que Washington considera terrorista.
Entre líneas
El técnico Amir Ghalenoei declaró que el retraso en las visas afectó la preparación física por el cambio de huso horario. También afirmó que "consideraciones éticas y humanas" no fueron respetadas, mientras que el capitán Ehsan Hajsafi pidió rendir cuentas a la FIFA.
La embajada iraní en Turquía calificó la medida como "interferencia política en el deporte". La FIFA medió para que México albergara al equipo, pero el conflicto de fondo —la guerra entre Estados Unidos e Irán— no tiene solución inmediata.
Qué sigue
Irán debutará el 15 de junio contra Nueva Zelanda en Los Ángeles. Deberá cruzar la frontera cada vez que juegue, en un contexto de seguridad reforzada —incluyendo Guardia Nacional mexicana— y con parte de su delegación imposibilitada de ingresar a Estados Unidos. El resto de los partidos de grupo son contra Bélgica (21 de junio) y Egipto (26 de junio).