El estado de las cosas
Los mediadores informaron que ambas partes acordaron una hoja de ruta de 60 días para alcanzar un acuerdo definitivo. Entre los avances concretos:
- Creación de un comité de alto nivel para supervisar las negociaciones.
- Establecimiento de grupos de trabajo sobre programa nuclear iraní, sanciones de EE.UU. y resolución de disputas.
- Apertura de una línea de comunicación directa sobre el estrecho de Ormuz y una célula de desconflicción para el cese de operaciones en Líbano.
Las delegaciones están encabezadas por el vicepresidente estadounidense JD Vance y el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf. Vance declaró que espera avances en el tema nuclear y el alto el fuego en Líbano, aunque solo permanecerá uno o dos días en Suiza.
Lo que está en juego
El éxito de estas conversaciones definirá si el cese al fuego temporal de 60 días se consolida o si el conflicto se reanuda. Los principales puntos de tensión son:
- Líbano: Israel mantuvo bombardeos contra Hezbolá pese al acuerdo, causando más de 30 muertos el sábado. La calma volvió al final de la jornada, pero Irán condicionó su participación en las negociaciones al cese de las hostilidades.
- Estrecho de Ormuz: Irán lo cerró el sábado en represalia, amenazando el 20% del tráfico mundial de petróleo. Trump advirtió que EE.UU. podría tomar el control del estrecho si es necesario.
- Fondo de reconstrucción: Trump afirmó el viernes que Irán no recibirá "ni diez centavos" de los US$300.000 millones pactados, contradiciendo el memorando firmado.
Entre líneas
Thomas Warrick, del Atlantic Council, señaló que las negociaciones técnicas serán "realmente difíciles" y podrían tomar más de 60 días, ya que el acuerdo nuclear está vinculado al levantamiento de sanciones y los activos congelados. Un avance real requerirá concesiones simultáneas de ambas partes.
El ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi, calificó de "gran progreso" los avances para poner fin a la guerra en Líbano y afirmó que EE.UU. aceptó eximir las sanciones al petróleo iraní. Sin embargo, las declaraciones públicas de Trump —alternando entre amenazas y apertura— reflejan la fragilidad del proceso.
Qué sigue
Las conversaciones técnicas continuarán esta semana, abordando los ataques israelíes en Líbano y el libre tránsito por Ormuz. Los mediadores calificaron la primera jornada como de "progreso alentador", pero el cronograma de 60 días corre mientras los hechos sobre el terreno —bombardeos, cierres de estrecho y amenazas— ponen a prueba la voluntad de paz de ambas partes. La cumbre en Bürgenstock es solo el primer paso de un camino incierto.