Por qué importa
Irán busca evitar que Estados Unidos fije las reglas de un eventual alto el fuego, en un momento en que el conflicto se ha estancado. La administración iraní sostiene que, pese a los ataques, Washington no ha logrado su objetivo de doblegar al país.
El estado de las cosas
- La guerra comenzó el 28 de febrero con una ofensiva conjunta de EE.UU. e Israel contra Irán.
- Baghaei calificó la situación como un "pantano" para Estados Unidos, que lleva cinco meses sin poder resolver el conflicto.
- Irán mantiene cerrado el estrecho de Ormuz, aunque negocia con Omán un mecanismo para el tráfico marítimo.
- Mediadores como Pakistán y Qatar facilitan el intercambio de mensajes entre ambas partes.
Entre líneas
Baghaei dejó claro que, aunque hay canales de diálogo abiertos, Irán no cederá en lo que considera derechos soberanos. La mención a mediadores activos sugiere que ambas partes buscan una salida, pero las condiciones públicas de Teherán siguen siendo rígidas.
El dato clave
Irán afirmó que el estrecho de Ormuz sigue cerrado "por la inseguridad impuesta por EE.UU.", y que las conversaciones con Omán son bilaterales y no involucran a Washington. Esto refuerza su postura de no negociar bajo presión.
Lo que viene después
- Baghaei advirtió sobre consecuencias "imprevisibles" tras un ataque ucraniano a un buque iraní en el mar Caspio durante el fin de semana.
- Irán calificó el ataque como "un acto de aventurismo" instigado por Israel, y prometió una respuesta.
- No se descarta una escalada que involucre a nuevos actores en la región.