Por qué importa
El ataque israelí pone a prueba el frágil alto el fuego que rige desde el 7 de abril y amenaza con reabrir una escalada directa entre Israel e Irán. La Casa Blanca quiere firmar un pacto que incluya también al Líbano, pero Israel quedó marginado de las conversaciones y se niega a detener sus golpes contra Hezbolá.
Lo que dicen
- Donald Trump: "El ataque no debería haber ocurrido. Estamos muy cerca de un acuerdo que traerá paz a la región, incluyendo el Líbano". Pidió a todas las partes contención y advirtió: "No lo arruinemos todo".
- Israel (oficina de Netanyahu): "Israel no tolerará ataques contra su territorio". Defendió el bombardeo como respuesta a una "violación flagrante de la tregua" por parte de Hezbolá.
- Irán (Mohammad Bagher Qalibaf, negociador jefe): "Estados Unidos carece de voluntad o capacidad para cumplir sus compromisos. Es imposible hablar de seguir adelante".
El estado de las cosas
El acuerdo entre Washington y Teherán incluiría un cese de hostilidades en el Líbano, pero Israel insiste en que seguirá atacando a Hezbolá mientras reciba fuego desde territorio libanés. La última vez que Israel bombardeó Beirut, hace una semana, Irán respondió con tres oleadas de misiles balísticos. Hoy, el mando militar iraní advirtió que este nuevo ataque no quedará "sin respuesta".
Qué sigue
La firma del acuerdo, prevista para hoy, quedó en suspenso. Mediadores qataríes viajaron a Teherán para intentar salvar el pacto. Mientras tanto, Israel ordenó la evacuación forzosa de 29 localidades en el sur del Líbano, lo que sugiere que los bombardeos continuarán. La pregunta abierta es si Irán decidirá escalar o priorizar el acuerdo diplomático.