El estado de las cosas
El acuerdo marco de cuatro puntos fue firmado el viernes bajo mediación de Estados Unidos. Israel se comprometió a retirar sus tropas del área sur del río Litani de forma gradual, mientras que el Ejército libanés tomaría el control de esas zonas. Sin embargo, el pacto incluye un "Anexo de Seguridad" que no se hizo público y permite a Israel mantener una presencia en una zona de seguridad ampliada de hasta 10 kilómetros dentro del Líbano.
- Las Fuerzas Armadas Libanesas asumirán el control en "zonas piloto" solo después de verificar el desarme de grupos armados no estatales.
- El artículo 7 del acuerdo reconoce el derecho de autodefensa de ambos países, sin restricciones.
- El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, anunció el viernes que las tropas abandonarían dos zonas al norte y sur del Litani, pero que no se retirarían por completo del Líbano.
La reacción de Hezbolá
Naim Qassem declaró este sábado que el acuerdo es "nulo y sin valor". Consideró que el gobierno libanés hizo concesiones unilaterales que comprometen la soberanía del país. Criticó especialmente la condición que vincula la retirada israelí al desarme de su grupo, algo que calificó como una "línea roja" inaceptable.
"Hezbolá continuará su resistencia armada", afirmó Qassem, quien acusó a las autoridades libanesas de cometer un "grave error" que podría facilitar la anexión de tierras del sur.
Lo que cambia
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ordenó este sábado a las fuerzas militares prepararse para una "estancia prolongada" en la zona de seguridad, que se extiende hasta 10 kilómetros dentro del Líbano. Esto contradice la idea de una retirada total e inmediata.
El bombardeo del sábado, sumado a la condena de Hezbolá, deja claro que el acuerdo no detiene la violencia sobre el terreno. La milicia ya había iniciado hostilidades el 2 de marzo, cuando lanzó misiles contra Israel en represalia por un ataque que mató al líder supremo de Irán. Desde entonces, Israel respondió con bombardeos aéreos y una invasión terrestre en el sur libanés.
En perspectiva
El acuerdo marco busca una paz duradera, pero su implementación depende de la cooperación de actores que no están incluidos en la negociación: Hezbolá controla de facto gran parte del sur del Líbano y no acepta desarmarse. Mientras tanto, Israel mantiene presencia militar en territorio libanés y asegura que actuará contra cualquier amenaza percibida. La tensión sigue siendo alta y el alto el fuego real aún parece lejano.