Lo que está en juego
Trump busca cerrar un acuerdo con Irán que reabra el estrecho de Ormuz y alivie los precios de los combustibles antes de las elecciones de fin de año. Pero Israel y el primer ministro Benjamin Netanyahu tienen objetivos distintos: mantener la campaña contra Hezbolá en el sur libanés.
El intercambio de fuego del domingo y lunes entre Israel e Irán —el primero desde la tregua de abril— mostró que la frágil calma puede romperse en cualquier momento.
Los números que importan
- 3.666 muertos en Líbano desde que comenzó la guerra abierta el 2 de marzo, según autoridades libanesas.
- 11.321 heridos en el mismo período.
- Un quinto del país ha quedado efectivamente vaciado por las órdenes de evacuación israelíes.
- El barrio cristiano de Tiro, hasta ahora considerado zona segura, recibe orden de desalojo por primera vez.
Lo que dicen
Israel justifica los bombardeos afirmando que Hezbolá opera desde el barrio cristiano y viola el alto el fuego. No ha presentado pruebas públicas de esa acusación.
Líderes cristianos de tres denominaciones en Tiro pidieron a la comunidad internacional y al Estado libanés que impidan el ataque al barrio.
Hezbolá reivindicó ataques con drones y proyectiles contra tropas israelíes en el sur del país, mientras que el ejército israelí reportó haber matado a un combatiente que cruzó desde Líbano.
Qué sigue
La orden de evacuación del martes incluye también los campamentos de refugiados palestinos en Tiro. Cientos de personas huyeron con sus pertenencias, congestionando las rutas hacia el norte.
Donald Trump dijo que el acuerdo con Irán podría firmarse "en dos o tres días", pero los ataques israelíes en Líbano siguen siendo el principal obstáculo. Irán advirtió que golpeará a Israel si no cesan las ofensivas.