El estado de las cosas
Aviones israelíes bombardearon las inmediaciones del Hospital Jabal Amel en Tiro con más de cuatro misiles, según la agencia estatal libanesa ANN. También hubo artillería contra la localidad de Deir Amas.
Hezbolá respondió con un misil de precisión contra una concentración de vehículos y soldados israelíes cerca del Castillo de Beaufort. La milicia justificó el ataque como respuesta a lo que califica de violaciones israelíes del alto el fuego.
Las bajas reportadas hasta ahora:
- Cinco muertos y ocho heridos en un ataque israelí en el este del Líbano (jueves)
- Tres muertos en otro bombardeo cerca de Tiro
- Un oficial israelí de 21 años murió en combate en el sur del Líbano, la primera baja israelí desde la tregua
- Doce civiles heridos por el bombardeo cerca del hospital
Por qué importa
El acuerdo de esta semana establecía condiciones claras: Hezbolá debía cesar sus ataques y retirar sus operaciones del sur libanés. El plan incluía "zonas piloto" controladas por el Ejército libanés sin presencia de la milicia chií.
La reanudación de los combates muestra que ninguna de las partes cumplió plenamente lo pactado. También evidencia la dificultad de mantener treguas cuando el conflicto de fondo —la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán— sigue activo.
Lo que dicen
Hezbolá calificó las negociaciones de "humillantes" y exige un cese integral. Su líder, Naim Qassem, afirmó que seguirán enfrentando ataques israelíes mientras estos continúen.
El presidente libanés, Joseph Aoun, dijo estar esperando respuestas internas a las propuestas. Aseguró que un cese sólido podría implementarse 24 horas después de recibir luz verde.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, lamentó la muerte del oficial caído y envió condolencias a su familia, pero no hizo declaraciones sobre el futuro de la tregua.
Qué sigue
No hay señales de que ninguna de las partes esté dispuesta a detener las hostilidades. La tregua original de abril se extendió sobre el papel hasta julio, pero en la práctica se desmoronó en días.
El plan de zonas piloto controladas por el Ejército libanés sigue sin ejecutarse. Mientras Hezbolá mantenga capacidad de ataque e Israel continúe bombardeando, es probable que los intercambios se repitan.