El panorama general
El documento de 14 puntos establece una hoja de ruta para reemplazar a las tropas israelíes en el sur del Líbano por el Ejército libanés. Según el texto publicado por el Departamento de Estado, incluye un anexo de seguridad no divulgado y prevé zonas piloto para un repliegue gradual de Israel.
Los puntos principales del acuerdo:
- Las Fuerzas Armadas Libanesas (FAL) asumirán el control "de forma gradual" en zonas piloto acordadas.
- Israel se retirará de dos áreas del sur del Líbano, una al norte y otra al sur del río Litani.
- El desarme de "grupos armados no estatales" (Hezbolá) y el desmantelamiento de su infraestructura son condición para que las FAL tomen el control total.
- La reconstrucción y el retorno de civiles libaneses comenzarán solo después de que el Ejército libanés asegure esas zonas, con supervisión de EE.UU.
Entre líneas
El acuerdo es un avance diplomático, pero su aplicación depende de actores que no lo firmaron. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, vinculó la retirada israelí al desarme completo de Hezbolá. Por su parte, el diputado de Hezbolá Hasán Fadlallah calificó el pacto como "un regalo al enemigo israelí" y dijo que no afectará la capacidad de resistencia del grupo.
Esto revela una contradicción central: el acuerdo busca que el Estado libanés recupere el control, pero Hezbolá —que tiene fuerza armada propia y presencia territorial— no reconoce el documento. Sin su adhesión, el repliegue israelí y el cese de hostilidades siguen sin garantías.
Lo que está en juego
Las negociaciones previas entre Israel y Hezbolá no lograron detener los ataques transfronterizos. A pesar de varios ceses al fuego, ambos bandos se acusan mutuamente de violaciones. Israel ocupa casi un quinto del Líbano y continúa bombardeando incluso después del alto el fuego del 20 de junio.
Para Estados Unidos, este acuerdo también es una pieza en su tablero mayor: asegurar que el acuerdo con Irán no se desmorone por las tensiones entre Israel y el Líbano. El presidente Donald Trump ha presionado a Netanyahu en privado para que modere sus acciones militares.
Qué sigue
El acuerdo es solo un marco: las negociaciones formales de cooperación comenzarán ahora. Rubio lo definió como "el primer paso" y advirtió que "llevará mucho trabajo y algo de tiempo". Netanyahu anunció que las tropas israelíes se retirarán de las dos zonas piloto, pero no dio fechas.
La gran incógnita es si Hezbolá permitirá que el Ejército libanés ocupe su territorio sin resistencia. Hasta ahora, su líder, Naim Qassem, exige la retirada israelí incondicional como condición previa para cualquier paz. Sin su participación, el acuerdo corre el riesgo de quedar en el papel.