Lo que está en juego
Ambas delegaciones tienen posturas opuestas, con puntos clave en disputa:
- Líbano exige: un alto el fuego total, la retirada israelí del sur, el retorno de los desplazados, y poder desarmar a Hezbolá una vez termine la ocupación.
- Israel exige: que Líbano desarme a Hezbolá. Analistas señalan que mantener la ofensiva dificulta ese objetivo. Israel parece apostar por avivar tensiones sectarias internas en Líbano.
Además, Hezbolá no participa en estas conversaciones. Teherán suspendió el diálogo con EE.UU. como respuesta a los bombardeos israelíes, según reportes de Axios.
Entre líneas
La mediación estadounidense enfrenta dos obstáculos serios. Por un lado, la tregua pactada en abril no detuvo los ataques: ayer un bombardeo cerca de un hospital en Tiro dejó 4 muertos y 127 heridos, incluyendo 39 trabajadores del centro médico. Por otro, la relación entre Trump y Netanyahu se tensó al punto de que el presidente estadounidense le dijo al primer ministro israelí: “Estás completamente loco”, según funcionarios de la Casa Blanca.
Qué sigue
Las conversaciones durarán dos días. Alemania pidió moderación a Israel y exigió a Hezbolá que deponga las armas. Mientras tanto, las exportaciones de armas israelíes alcanzaron un récord por quinto año consecutivo, lo que indica que la industria militar del país se beneficia del conflicto prolongado.