Por qué importa
Estas negociaciones ponen a prueba la viabilidad del acuerdo provisional firmado el miércoles entre Donald Trump y Masoud Pezeshkian. El pacto abrió un plazo de 60 días para definir el futuro del programa nuclear iraní y la reapertura definitiva de Ormuz, pero los bombardeos israelíes en Líbano y el nuevo cierre del estrecho amenazan con descarrilarlo antes de empezar.
El estado de las cosas
- Delegación estadounidense: encabezada por Vance, junto al enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner. Vance dijo que Trump pidió “pasar página” y que espera avances en el tema nuclear y en el cese al fuego en Líbano.
- Delegación iraní: liderada por el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, y el canciller Abbas Araghchi. Incluye funcionarios del banco central y del sector petrolero.
- Mediadores: el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, y el jefe militar Asim Munir, junto a representantes de Catar.
Entre líneas
Vance llegó con un discurso conciliador (“vemos un futuro juntos”), pero también acusó a Irán de ser un “factor de inestabilidad regional”. El tono refleja la fragilidad del proceso: ambas partes negocian mientras se acusan mutuamente de incumplir el cese al fuego. Irán condicionó su participación a que Estados Unidos garantice el fin de los ataques israelíes en Líbano.
Lo que no se dice
El cierre de Ormuz anunciado por Irán el sábado es más una amenaza política que un hecho consumado. El Comando Central de EE.UU. afirmó que 55 barcos mercantes transitaron sin problemas. Vance también dijo que millones de barriles de petróleo han pasado por el estrecho en los últimos días. Esto sugiere que la declaración iraní busca presionar en la mesa de negociación, no cortar el flujo de crudo de inmediato.
Qué sigue
Las conversaciones técnicas se extenderán durante varios días. El principal desafío es lograr que el alto el fuego en Líbano se sostenga el tiempo suficiente para que las negociaciones nucleares avancen. Vance dijo que solo estará uno o dos días, mientras los equipos de Witkoff y Kushner ya trabajan en los detalles técnicos.