Por qué importa
Knighton señaló que el déficit afecta las actividades diarias, no solo las compras de equipamiento. El presupuesto de gasto corriente (operaciones, combustible, ejercicios) se redujo del 80% del total hace 20 años al 60% hoy, y proyecta llegar al 50% en 2030. Eso obligaría a "marcar el paso" en misiones en Europa, Ucrania y Oriente Medio, sin mencionar operaciones específicas.
El estado de las cosas
- El gobierno ofrece un aumento del gasto de defensa al 2,68% del PIB para 2030, muy por debajo del 3% que exigía Healey.
- Starmer insiste en que ya subió del 2,3% al 2,6% (el mayor incremento desde los años 80) y que se destinarán 270.000 millones de libras en este parlamento.
- El nuevo ministro de Defensa, Dan Jarvis, revisa cómo gastar el dinero asignado, pero Downing Street descarta fondos adicionales.
Entre líneas
Healey, en su declaración de renuncia, criticó que el aumento real proyectado es de apenas 0,08% anual hasta 2030, sin fecha para el 3% ni ruta hacia el 3,5%. Advirtió que para entonces más de la mitad de los miembros de la OTAN gastarán al menos un 3%, y Reino Unido quedaría rezagado. Su mensaje apuntó directamente a la canciller Rachel Reeves, a quien acusó de ignorar las amenazas porque "nuestros adversarios no siguen los calendarios del Tesoro".
Qué sigue
El plan de inversión en defensa (DIP) debía publicarse la semana pasada pero se retrasó tras la renuncia de Healey. Dan Jarvis evalúa prioridades, pero no hay señales de que el gobierno ceda. Mientras, Knighton deberá ajustar operaciones si el presupuesto no cambia, lo que podría afectar el liderazgo británico en misiones como una posible fuerza de paz en el estrecho de Ormuz o en Ucrania.