El trasfondo
Alemania prohíbe la gestación subrogada desde 1990. El delito se castiga con hasta tres años de prisión o multa, aunque criar a un niño nacido por ese método en otro país no es ilegal.
- En 2015, Spahn escribió que como "hombre gay y cristiano" le costaba aceptar la idea de un "útero alquilado".
- Como ministro de Salud en 2020, se negó a flexibilizar la prohibición.
- En febrero de 2026, el CDU votó en su congreso para mantener la prohibición.
Spahn dijo al diario Bild que había "luchado consigo mismo durante mucho tiempo" antes de decidir con su esposo recurrir a una madre sustituta en EE.UU.
Entre líneas
Más allá del caso personal, la renuncia de Spahn revela un problema de doble rasero. Quienes fijan normas para los demás, sostienen sus críticos, deben cumplirlas. Marion Rosin, dirigente del CDU en Turingia, lo resumió: "Los políticos que establecen estándares deben ser medidos por ellos. Si la credibilidad se pierde, la renuncia es una cuestión de consecuencia".
Spahn intentó defenderse en entrevistas, pero no logró calmar a sus detractores, incluidos miembros de su propio partido. Daniel Peters, otro conservador, dijo que Spahn "ya no era sostenible" como jefe del grupo parlamentario.
La reacción inmediata
Merz calificó la renuncia como "correcta e inevitable". En redes sociales escribió: "La credibilidad es el activo más alto en la política". Medios alemanes indican que Merz instó a Spahn a dimitir poco antes del anuncio.
Spahn, en su carta de renuncia, explicó que "el equilibrio entre mi decisión privada de tener un hijo mediante gestación subrogada y las expectativas comprensibles sobre mí como presidente del grupo se ha vuelto mayor de lo que anticipé". También mencionó la "creciente implacabilidad del discurso público" como motivo de reflexión.
Qué sigue
Alexander Hoffmann, líder del grupo parlamentario de la CSU, asumirá temporalmente las funciones hasta que se nombre un sucesor. Hoffmann calificó la decisión de Spahn como "digna del máximo respeto".
La salida de Spahn deja a Merz sin uno de sus principales apoyos en la coalición gobernante, justo cuando su gobierno necesita asegurar votos para avanzar su agenda legislativa.