Por qué importa
La película confronta un debate histórico: ¿puede el arte internacional servir a una causa sin violar sus normas de solidaridad? El reparto une a figuras activistas reales (Belafonte, Makeba, Masekela) con actores que también han usado su voz pública, como Legend.
El trasfondo
- Hugh Masekela (Thabo Rametsi) fue un trompetista exiliado tras la masacre de Sharpeville (1960).
- Paul Simon (Johnny Flynn) viajó a Sudáfrica en 1985 para grabar Graceland con músicos locales, violando el boicot cultural de la ONU.
- El movimiento antiapartheid, liderado por el arzobispo Trevor Huddleston (Guy Pearce), pidió boicotear a Simon.
- Masekela se separó de su mentor y formó la Graceland Band con Miriam Makeba (Cynthia Erivo) para mostrar la música sudafricana al mundo.
Entre líneas
La película no trata solo de una disputa musical. Muestra cómo dos estrategias distintas –el boicot total y la difusión cultural como arma de lucha– chocaron en el mismo movimiento. Belafonte, interpretado por Legend, fue un puente clave: financió los estudios de Masekela en el exilio y lanzó la carrera internacional de Makeba. También aconsejó a Simon antes de su viaje.
Lo que dicen
“Fue un honor conocer a Belafonte como amigo, mentor y colaborador en la lucha por la justicia. Vivió una vida monumental y revolucionaria. Es un privilegio interpretarlo”, dijo Legend, quien también es activista social.
El estado de las cosas
La producción, financiada por Studiocanal y Flora Films, ya está en marcha en Sudáfrica. El elenco incluye además a Guy Pearce, Cynthia Erivo y Johnny Flynn. La fecha de estreno no se ha anunciado.