El estado de las cosas
El magistrado considera que la empresa Whathefav SL, administrada por las hijas de Zapatero, tuvo un "papel instrumental" en la canalización u ocultación de fondos. La secretaria Gertrudis Alcázar cumplía, según el auto, "un papel operativo esencial dentro de una red organizada orientada al ejercicio ilícito de influencias".
Las fechas de comparecencia de las tres investigadas se fijarán en una resolución posterior.
Los números que importan
La investigación señala movimientos de dinero entre empresas vinculadas a la trama:
- Whathefav recibió 561.440 euros de Inteligencia Prospectiva SL, una empresa de los hermanos venezolanos Amaro Chacón que carece de actividad real y figura en situación de ruina contable.
- También cobró 239.755 euros de Análisis Relevante, la consultora propiedad de Julio Martínez Martínez, amigo de Zapatero y considerado el eslabón central del entramado.
- Otras sociedades pagaron a Whathefav al menos 171.727 euros adicionales.
El juez subrayó que las hijas, como administradoras formales de la empresa, son responsables de las decisiones que permitieron su funcionamiento, más allá de que no existan pruebas concluyentes en esta fase.
Entre líneas
El entorno de Zapatero reconoce que el escenario de imputación de sus hijas era esperado, pero el expresidente está "dolido". Fuentes cercanas advierten de un posible dilema si Julio Martínez decide colaborar con la justicia, siguiendo la estrategia del comisionista Víctor de Aldama: cargar las culpas sobre Zapatero para mejorar su propia situación procesal. En ese caso, el expresidente debería "priorizar a sus hijas o a Sánchez", según deslizó un político próximo.
Lo que dicen
El Partido Popular calificó con dureza la imputación. El portavoz Borja Sémper afirmó que "hay que estar muy enfermo para convertir a tus propias hijas en presuntas testaferras". Añadió que la declaración de Zapatero "lejos de disipar dudas, las consolidó".
Qué sigue
El juez debe fijar las fechas de declaración de las tres investigadas. También rechazó de momento pedir más información a Estados Unidos sobre cómo obtuvo el contenido del móvil del exdirectivo Rodolfo Reyes, prueba clave para la imputación de Zapatero. La defensa del expresidente buscaba cuestionar la validez de ese material.