Juez de inmigración autoriza deportar al líder de una mezquita de Wisconsin
La jueza de inmigración Jayme Salinardi determinó que Salah Sarsour, presidente de la Sociedad Islámica de Milwaukee, puede ser deportado por motivos de política exterior.
El fallo se apoyó en parte en un memorando del secretario de Estado, Marco Rubio, que afirma que las acciones de Sarsour socavan la política estadounidense contra el antisemitismo.
La jueza rechazó la acusación del Gobierno de que Sarsour mintió a las autoridades migratorias al solicitar la residencia permanente.
¿Qué puede ocurrir ahora?
La decisión no implica una deportación inmediata: sus abogados tienen 60 días para argumentar que enviarlo a Cisjordania lo expondría a tortura.
Su abogado, Patrick Taurel, confirmó que apelará; Sarsour dijo: “Seguiré luchando para defender el derecho a la libertad de expresión y para permanecer en el país que he llamado hogar durante más de tres décadas”.
Sarsour, nacido en Cisjordania, vive en Estados Unidos desde 1993 y no tiene antecedentes penales en el país; niega las acusaciones sobre sus condenas en Israel.
¿Por qué fue detenido?
Agentes de inmigración lo arrestaron en marzo; un juez federal ordenó su liberación en junio y concluyó que había indicios sustanciales de que se le procesaba por defender los derechos palestinos.
El Gobierno invocó condenas militares israelíes de décadas atrás; Sarsour sostiene que fue torturado y obligado a firmar declaraciones que no entendía.