Cómo llegamos aquí
El presidente Trump se nombró a sí mismo presidente del Kennedy Center al regresar a la Casa Blanca y llenó la junta de leales. En diciembre de 2025, la junta votó agregar el nombre de Trump al edificio, renombrándolo como “The Donald J. Trump and John F. Kennedy Memorial Center for the Performing Arts”. Artistas cancelaron presentaciones en protesta.
La congresista Joyce Beatty (demócrata de Ohio) demandó a Trump y al centro, argumentando que solo el Congreso puede cambiar el nombre de un monumento federal. El juez Cooper ordenó en mayo retirar el nombre de Trump. El 13 de junio, trabajadores quitaron las letras “The Donald J. Trump and” de la fachada, pero colocaron una lona blanca y andamios que siguen ahí.
El estado de las cosas
La lona sigue cubriendo el área donde estaba el nombre de Trump. La junta no ha dado una explicación clara. El centro dijo que la lona se necesita para reparar paneles de mármol y sofito, pero el equipo legal de Beatty la calificó de “acto de desobediencia mezquino”.
En paralelo, Trump anunció que el centro cerraría el 5 de julio por renovaciones mayores. El juez ordenó que la junta haga una revisión más exhaustiva antes de cerrar el complejo. La semana pasada, el director ejecutivo Matthew Floca pidió una prórroga para presentar opciones.
Las opciones de renovación
Floca dijo en un documento judicial que la junta considerará tres alternativas en su reunión de mediados de julio:
- Cierre completo del centro por renovaciones extensas, sin programación.
- Cierre parcial que permita acceso público limitado y programación reducida.
- Cierres por fases para abordar solo las necesidades más urgentes de infraestructura, manteniendo una programación completa.
Qué sigue
El juez Cooper negó la prórroga solicitada. Exigió que el Kennedy Center presente un informe conjunto a más tardar el 31 de julio, o siete días después de la reunión de la junta de julio (lo que ocurra primero). Ese informe debe incluir el propósito y el estado de la lona y los andamios, si aún están colocados en ese momento.
Entre líneas
La lona se ha convertido en un símbolo de la disputa: para unos, es un gesto de resistencia de la junta; para otros, una medida técnica necesaria. El juez busca despejar esa ambigüedad con una orden directa. Mientras tanto, el futuro de la programación y el acceso público del Kennedy Center depende de la decisión que tome la junta en julio.