El panorama general
Trump asumió el control del centro cultural en 2025 tras ganar las elecciones. Reemplazó a la mitad de la junta directiva con aliados políticos, se nombró presidente y añadió su nombre a la fachada como "Trump Kennedy Center". Luego impulsó un cierre de dos años a partir del próximo mes para realizar una remodelación millonaria con fondos federales aprobados por el Congreso.
- El plan de renovación contaba con 257 millones de dólares ya asignados.
- Desde el cambio de control, decenas de artistas cancelaron sus presentaciones y la venta de entradas cayó.
- El centro planea apelar el fallo.
Entre líneas
El juez Cooper, nominado por Barack Obama, concluyó que la votación de la junta para cerrar el recinto fue "mal informada y aparentemente predeterminada", sin considerar sus obligaciones legales. Trump respondió en Truth Social criticando al juez —a quien dijo "debería estar avergonzado"— y anunció que retirará su proyecto de renovación y devolverá el control de la institución al Congreso.
"El Congreso le dio su nombre al Centro Kennedy, y solo el Congreso puede cambiarlo", escribió Cooper en su resolución de 94 páginas.
Qué sigue
La administración tiene 14 días para retirar todas las señales físicas y digitales que incluyan el nombre de Trump, tanto de la fachada como del sitio web oficial. El futuro del edificio y su renovación queda ahora en manos del Congreso, al que Trump prometió transferir la institución.