Por qué importa
Es la primera vez que un artista de talla internacional demanda a una vicepresidenta del Gobierno en funciones en España. El caso enfrenta el derecho al honor con la libertad de expresión de una autoridad pública, y ocurre después de que Díaz rechazara una conciliación previa.
El trasfondo
En enero, dos exempleadas de las mansiones de Iglesias en República Dominicana y Bahamas lo acusaron de abuso laboral y sexual. La Fiscalía de la Audiencia Nacional archivó el caso por falta de jurisdicción. Días después, Díaz escribió en Bluesky:
“Escalofriantes testimonios de las extrabajadoras de Julio Iglesias. Abusos sexuales y una situación de esclavitud con una estructura de poder basada en la agresión permanente”.
Repitió comentarios similares en el programa La Hora de la 1 de RTVE.
Lo que pide la demanda
- Que el Supremo declare que las declaraciones de Díaz vulneraron el honor de Iglesias.
- Que se retracte públicamente.
- Que pague 50.000 euros por daño moral y las costas del proceso.
Lo que dice Díaz
La vicepresidenta rechazó retractarse en el acto de conciliación, argumentando que sus comentarios no dañaron la reputación del artista. Eso llevó a Iglesias a presentar la demanda ante el Supremo.
Acción paralela contra elDiario.es
Además de la demanda contra Díaz, Iglesias presentó una querella en Madrid contra varios periodistas de elDiario.es (incluido su director, Ignacio Escolar), por injurias, calumnias y atentado a su integridad moral. Pide que retiren las informaciones que califica de “falsas e injuriosas”.
Qué sigue
El Tribunal Supremo deberá admitir o rechazar la demanda. Si la admite, se abrirá un proceso civil que podría sentar precedente sobre cómo las declaraciones de cargos públicos en redes sociales afectan el honor de figuras privadas.