Por qué importa
La escasez de jurel no es un problema de sobrepesca, sino de condiciones oceánicas anómalas. El calentamiento del Pacífico ha desplazado a los cardúmenes fuera de las zonas de pesca tradicionales. Esto deja a la flota industrial sin recurso y reduce la oferta de un producto básico en la canasta familiar.
El dato clave
- Capturas actuales: 28% de la cuota anual, frente al 55-60% esperado para julio.
- Flota afectada: Cerca del 80% de los barcos industriales en la región del Biobío permanecen en puerto.
- Cronología: Las primeras alertas surgieron en febrero, cuando las embarcaciones comenzaron a encontrar menos ejemplares y de menor tamaño.
Entre líneas
Las autoridades y la industria pesquera coinciden en que el aumento de la temperatura superficial del mar —asociado a El Niño— es el principal responsable. El jurel, una especie que prefiere aguas frías, ha migrado hacia zonas más alejadas o mar adentro. No es que falten peces, sino que están en lugares distintos a los caladeros habituales.
Lo que dicen
El subsecretario de Pesca y Acuicultura, Osvaldo Urrutia, señaló que el fenómeno responde a múltiples factores, entre ellos las variaciones oceanográficas y los efectos de El Niño, que estarían influyendo en el desplazamiento del recurso. Por su parte, el gremio Pescadores Industriales del Biobío confirmó que la mayor parte de la flota no ha podido operar por la ausencia de jurel en las zonas de faena.
Lo que viene después
No hay un catastro oficial de desabastecimiento generalizado, pero la tendencia indica que la disponibilidad seguirá siendo baja mientras persistan las condiciones oceánicas actuales. La industria y el gobierno monitorean la evolución de los cardúmenes, pero no hay una solución inmediata a corto plazo.