El panorama general
Law usaba sitios web para vender productos químicos mortales. Para evadir controles, los disfrazaba como artículos de cocina industrial, como salsa picante. En total, envió 1.209 paquetes a 41 países. La mayoría fueron a Reino Unido y Estados Unidos. De los 286 paquetes llegados al Reino Unido, 112 personas murieron.
El acusado enfrentaba originalmente 14 cargos de asesinato en segundo grado, pero la fiscalía los retiró a cambio de la declaración de culpabilidad por "consejería o ayuda al suicidio". La sentencia se conocerá en septiembre.
Entre líneas
Las autoridades británicas (NCA y CPS) decidieron no extraditar a Law al Reino Unido. Argumentaron que el proceso en Canadá ya considera a las víctimas británicas, y que un solo juicio evita problemas legales complejos. Pero las familias afectadas lo ven como una falta de justicia local.
- La hermana de una víctima calificó la decisión de "insultante".
- Un padre cuyo hijo de 22 años murió exige una investigación pública en el Reino Unido.
Lo que dicen
La fiscalía británica describió a Law como un "delincuente en serie que explotó a personas vulnerables para su beneficio económico". El investigador principal de la NCA aseguró que incluir a las víctimas británicas en el caso canadiense "garantiza que todas verán justicia".
Sin embargo, familias como la de Aimee Walton (21 años, fallecida en 2022) sienten que "se les cerraron las puertas". Piden coordinación gubernamental para enfrentar lo que llaman "una nueva epidemia de suicidio asistido en línea".
Qué sigue
Law será sentenciado en Canadá en septiembre. Las autoridades británicas monitorearán el proceso desde lejos. Mientras tanto, las familias continúan presionando por una investigación pública que aborde cómo regular la venta de sustancias letales en internet y proteger a personas en riesgo.