Por qué importa
La SSPX representa una estructura paralela dentro del catolicismo, con alcance global. Sus líderes consideran que la Iglesia oficial traicionó la tradición al modernizar la misa y promover el diálogo ecuménico.
El acto del miércoles no fue un gesto simbólico. La ordenación de obispos sin aprobación papal es, según el derecho canónico, un acto cismático que conlleva excomunión automática.
El panorama general
El conflicto entre la SSPX y el Vaticano viene de lejos:
- 1970: Marcel Lefebvre funda la fraternidad en rechazo al Concilio Vaticano II.
- 1988: Lefebvre ordena cuatro obispos sin permiso de Juan Pablo II, quien los excomulga.
- 2009: Benedicto XVI levanta la excomunión en un intento fallido de reconciliación.
- 2026: Solo dos de aquellos cuatro obispos siguen vivos, lo que llevó a la SSPX a ordenar nuevos sucesores.
Los nuevos obispos son el suizo Pascal Schreiber, el estadounidense Michael Goldade, y los franceses Michel Poinsinet de Sivry y Marc Hanappier.
Lo que dice la SSPX
El superior general de la fraternidad, Davide Pagliarini, justificó la ordenación como un "deber sagrado" para preservar la fe católica. Aseguró que pagarán cualquier precio y que "cualquier castigo o censura no tendrá validez".
La SSPX sostiene que actúa en un "estado de necesidad" para garantizar la atención espiritual a sus fieles, presentes en unos 60 países con cerca de 800 lugares de culto.
Los números que importan
Según datos de la propia SSPX, la fraternidad cuenta actualmente con:
- 751 sacerdotes
- 264 seminaristas en cinco seminarios
- 145 hermanos religiosos
- 250 religiosas de 50 nacionalidades
- Un estimado de 16.500 fieles asistieron a la ceremonia en Suiza
Qué sigue
El Vaticano emitirá un decreto formal detallando el alcance de la excomunión. Además, cualquier laico que "se adhiera formalmente" al grupo podría enfrentar la misma sanción.
La pregunta abierta es si León XIV buscará nuevas vías de diálogo o endurecerá su postura, como hizo Juan Pablo II en 1988. Por ahora, la ruptura es un hecho consumado.