Por qué importa
Figo no es un dirigente más: fue candidato a la presidencia de la FIFA en 2015, hoy asesora a la UEFA y tiene peso simbólico en el fútbol europeo. Su ruptura pública con Infantino confirma que la crisis dejó de ser un conflicto entre confederaciones y se convirtió en una fractura dentro del propio ecosistema del organismo.
Lo que dice Figo
- Acusación directa: "Infantino ha mentido, engañado e intentado engordar su propio nido a expensas del deporte".
- Sobre el plan FFE: "Si este proyecto fuera tan bueno, ¿por qué no ser sincero sobre que te iba a dar 30 millones de dólares al año?".
- Su conclusión: "Podría escribir 10.000 palabras sobre los problemas de la FIFA, pero la solución se resume en tres: Infantino debe irse".
El estado de las cosas
Infantino viajó este miércoles a Marruecos para reunirse con directivos de la FIFA en un intento por recomponer apoyos. La cúpula del organismo ratificó su respaldo, pero:
- Al menos cuatro federaciones europeas (Gales, Inglaterra, Serbia, Suecia) ya retiraron su apoyo a su reelección en 2027.
- UEFA y Concacaf declararon haber perdido la confianza en él.
- Altos ejecutivos de la FIFA, como Arsène Wenger y Carlos Cordeiro, se distanciaron públicamente del plan.
En perspectiva
Figo fue uno de los pocos nombres de peso que respaldaron a Infantino cuando asumió en 2016. Su giro refleja que el proyecto FFE no solo fracasó financieramente, sino que erosionó el capital político del presidente. Como escribió el portugués: "Es demasiado tarde para salvar su dignidad, pero no para salvar el fútbol".