El dato clave
- La cría nació en invierno austral, condición que ya reducía sus probabilidades de supervivencia.
- Desde el nacimiento presentó una frecuencia respiratoria elevada, señal de que algo andaba mal.
- Fraggle ya había perdido sus tres crías anteriores. Esta era la cuarta.
- Los expertos de Geographe Marine Research indicaron que la causa probable de muerte fue neumonía.
Lo que dicen
Lori Marino, neurocientífica y fundadora del Whale Sanctuary Project, afirmó que el caso es un ejemplo claro de duelo. Destacó que lo inusual del video no es que la madre cargue a su cría, sino que el resto de la manada se mantenga cerca de ella.
“No está solamente ella con su cría muerta. Existe un reconocimiento por parte de todo el grupo de que algo está pasando”, explicó en una entrevista.
La ONG que monitorea a Fraggle desde hace años escribió en redes sociales: “Todavía teníamos la esperanza de que tuviera una oportunidad de volver a ser madre”. Ahora confirman que perdió sus últimas cuatro crías.
El panorama general
Científicos han observado comportamientos similares en elefantes, simios y otros cetáceos. Madres delfines cargan a sus crías muertas durante horas o días, y en cautiverio algunos ejemplares permanecen inmóviles en el fondo de sus piscinas tras la muerte de un compañero.
El caso de Fraggle se suma a un creciente cuerpo de investigación que muestra cómo estos animales reconocen la muerte y responden con conductas que sugieren aflicción. Grupos de cachalotes, por ejemplo, han sido vistos ayudando a una madre durante el parto, lo que indica la fortaleza de sus lazos sociales tanto en el nacimiento como en la muerte.