Marejadas de 10 metros devastan el borde costero de Penco
El estado de las cosas
Senapred activó la alerta SAE y ordenó la evacuación obligatoria del sector. El alcalde Rodrigo Vera informó que 80 familias debían abandonar sus hogares mientras equipos de la Armada y Carabineros coordinaban el rescate.
- Viviendas: 12 con pérdida total, 80 con daños graves. Varias casas fueron "literalmente reventadas" por el viento y el oleaje.
- Infraestructura costera: 4 varaderos destruidos, un galpón sindical arrasado.
- Aislamiento: El puente Melón colapsó, dejando a unas 2.000 personas incomunicadas.
- Víctimas: Al menos tres fallecidos en la Región del Biobío por el temporal.
Lo que dicen
El alcalde Vera fue categórico durante la emergencia: “Esto no es preventivo, no es optativo, tienen que evacuar”. Vecinos reportaron que el mar superó las defensas naturales y entró por las ventanas de las casas.
Varios residentes lo perdieron todo. Lisette, dueña de una vivienda destruida, relató que el agua ingresó por el piso, movió los muebles y la cama donde dormía con su hija. Lograron escapar gracias a vecinos. Otra afectada, que ya había perdido su casa en el terremoto de 2010, dijo: “Si me levanté para el terremoto, ahora me tendré que levantar de nuevo por segunda vez”.
Qué sigue
El municipio solicitó maquinaria pesada para retirar arena, algas y escombros de las calles. Las autoridades evalúan la entrega de viviendas de emergencia y aplican la Ficha FIBE para catastrar los daños.
El alcalde pidió que el Presidente Kast visite la zona y anuncie un bono directo para las 12 familias que perdieron su hogar. “Tú le entregas a la persona, le depositas y la persona compra y construye", propuso, criticando la rigidez de los mecanismos tradicionales de ayuda.
El panorama general
Penco es la cara más visible de una catástrofe que expone la vulnerabilidad del borde costero chileno. El temporal golpeó con tal fuerza porque combinó un río atmosférico categoría 5 con marejadas y alta marea, una "tormenta perfecta" que dejó en evidencia la falta de defensas en zonas como Cerro Verde Bajo.
La destrucción de la caleta pesquera agrava la crisis económica local. Sectores enteros, construidos sobre terrenos vulnerables al avance del mar, demuestran cómo la planificación urbana no estuvo a la altura de un clima extremo que, según los expertos, será cada vez más frecuente.


