La reacción del grupo
Massive Attack calificó la experiencia como "surrealista" y expresó "sorpresa y decepción" por el trato recibido. En su comunicado, destacaron que:
- Todo el grupo fue "aislado e interrogado por separado" por la policía.
- Algunos miembros sufrieron registros en sus habitaciones de hotel y confiscación temporal de pasaportes.
- No imaginaron que "sostener la bandera de un estado soberano reconocido por 157 países" violara alguna ley.
- Se mostraron orgullosos del gesto "improvisado" junto a fans que, según ellos, "sentían un imperativo moral" de solidarizarse con Palestina.
Por qué importa
El incidente pone a prueba la aplicación de la Ley de Emblemas Nacionales Extranjeros de Singapur, que prohíbe exhibir banderas sin permiso y contempla multas de hasta 500 dólares singapurenses o seis meses de cárcel. Además, sienta un precedente para artistas internacionales que usan sus conciertos para expresar posturas políticas, en medio del conflicto en Gaza.
Lo que dicen
La banda también vinculó su caso con el Reino Unido, donde —señalaron— manifestantes pacíficos, incluido el propio Del Naja, han sido detenidos bajo leyes antiterrorismo por mostrar carteles contra el genocidio. Massive Attack subrayó la importancia de "defender los derechos humanos universales y la libertad de expresión dondequiera que estén amenazados".
En el largo plazo
Singapur ya prohibió la entrada permanente a Robert Del Naja y Grant Marshall, y rechazará cualquier solicitud futura de la banda para presentarse en el país. El grupo no apeló la decisión y el resto de sus miembros no enfrenta sanciones, aunque el incidente podría desalentar a otros músicos de mostrar símbolos políticos en su escenario.