Por qué importa
México llevaba décadas cargando con la frustración de no avanzar en fases eliminatorias, un lastre que pesaba sobre la afición y los jugadores. Ganar en casa, ante 80 mil espectadores y con una tormenta de por medio, rompe esa barrera psicológica de forma contundente.
Cómo llegamos aquí
El partido se retrasó por una tormenta eléctrica. La FIFA activó el protocolo de seguridad: se detuvieron los calentamientos y se esperaron 30 minutos sin actividad eléctrica para autorizar el inicio. El árbitro Slavko Vinčić dio luz verde tras una hora.
El primer tiempo fue arrollador. Julián Quiñones y Raúl Jiménez anotaron con remates potentes que sentenciaron el marcador. El resto del partido México administró el resultado y reservó energías.
El dato clave
- Gilberto Mora, de 17 años, deslumbró en su debut mundialista. Su actuación bajo presión fue calificada como "increíble" por la prensa local y lo perfila como la próxima gran figura del fútbol mexicano.
- El decibelímetro del estadio alcanzó 149 durante el himno. La atmósfera fue electrizante, incluso antes de la tormenta.
Lo que sigue
México jugará los octavos de final este domingo 5 de julio. Su rival más probable es Inglaterra, aunque la República Democrática del Congo aún tiene opciones. Quien llegue deberá enfrentar el ruido del Azteca y a un equipo que recuperó confianza.