Los incidentes reportados
- Controles reiterados: una rescatista fue identificada hasta ocho veces en una misma jornada; otra, cinco veces en los primeros días.
- Ingreso a zona de alto riesgo: un militar entró a los túneles excavados entre escombros para pedir documentos a los brigadistas.
- Confiscación de teléfono: un soldado quitó el dispositivo a un rescatista que intentaba enviar una foto de una víctima atrapada a un médico. El militar alegó que la imagen podía ser espionaje.
- Acusaciones directas: cuando un brigadista preguntó por qué tantos controles, el uniformado respondió: “Tenemos órdenes de chequearlos porque pueden ser espías de los yanquis o de Chile”.
Lo que dicen los rescatistas
Francisco Lermanda afirmó que los controles ocurren “donde no entendemos en qué escenario estamos”. Agregó que los militares portan armas, lo que genera una dinámica de poder desigual. “No nos han permitido trabajar tranquilos”, resumió.
El panorama general
Venezuela vive una crisis humanitaria agravada por los sismos de magnitud 7,2 y 7,5. La ONU reporta falta de alimentos, agua potable y maquinaria pesada. Otros equipos internacionales también han enfrentado trabas: bomberos voluntarios chilenos no pudieron ingresar al país por problemas con sus visas, y un rescatista estadounidense protagonizó un tenso incidente.
Lo que está en juego
Cada minuto reduce las posibilidades de encontrar sobrevivientes. La demora por controles y hostigamientos aleja a los equipos de rescate de su objetivo principal: salvar vidas.
La imagen completa
La ayuda internacional choca con la desconfianza de las autoridades venezolanas hacia extranjeros. Mientras el gobierno no se pronuncie oficialmente sobre estos hechos, la efectividad de las operaciones de rescate dependerá de la capacidad de los equipos para sortear obstáculos burocráticos y de seguridad.