El panorama general
Chile envió a Venezuela dos grupos de rescate con estatus distintos:
- 47 profesionales de la división USAR (bomberos, médicos e ingenieros): viajaron coordinados con el gobierno venezolano y cuentan con apoyo oficial. El canciller afirmó que “no han tenido ningún problema”.
- Topos Chile: grupo independiente que denunció repetidos controles militares, acusaciones de espionaje y la confiscación de un teléfono usado para coordinar el rescate de un adolescente.
El canciller despidió personalmente a la delegación USAR el jueves pasado en el Grupo 10 de la FACh, pero no se refirió a los voluntarios que operan por fuera del conducto oficial.
Las voces discordantes
Consultado sobre si las denuncias de Topos son de mala fe, Pérez Mackenna respondió: “Yo no voy a juzgar. No tengo información a nivel de la Cancillería de esos temas”.
En contraste, el líder de Topos Chile, Francisco Lermanda, había relatado días antes que militares venezolanos sospechan que los rescatistas son espías vinculados a Estados Unidos o Chile, y que las interrupciones dificultan las labores humanitarias en un país con escasez de alimentos y servicios colapsados.
Entre líneas
La respuesta del canciller pone el foco en la misión oficial y evita pronunciarse sobre el grupo independiente. Al no reconocer públicamente el problema, el gobierno chileno se desmarca de la controversia sin investigar ni mediar ante Venezuela por los topos.
Además, la declaración se produce desde la cumbre del Mercosur en Paraguay, donde el canciller participa en reuniones regionales mientras la situación en las zonas afectadas se deteriora.
Qué sigue
Chile mantiene un enviado especial en Caracas, con quien el canciller dice estar en contacto “varias veces al día” para monitorear la seguridad del contingente USAR. No hay señales de que el gobierno gestione algún canal para los rescatistas independientes ni de que se exija a Venezuela garantías para todo el personal humanitario chileno.