Por qué importa
Disney ha rehecho en vivo gran parte de su catálogo animado: Cenicienta, El Rey León, Aladino, Mulán, La Sirenita, La Bella y la Bestia y Dumbo. La mayoría funcionó bien, pero dos fracasos seguidos –Blancanieves y Moana– ponen en riesgo la estrategia.
- El estudio necesita recaudar al menos $600 millones para recuperar la inversión, una meta casi imposible con un arranque tan débil.
- Moana original y su secuela están disponibles en Disney+, lo que reduce el incentivo de pagar una entrada para ver una copia casi idéntica.
Entre líneas
El remake no aportó novedades que justificaran su existencia. Los críticos lo calificaron como una "copia sin vida" y la puntuación en Rotten Tomatoes es de 33%. El público, según analistas, quería Moana 3, no una repetición del primer filme.
- Lilo & Stitch (2025) también fue un live-action reciente, pero superó los $1.000 millones globales. La diferencia: esa cinta se estrenó 23 años después de la original, mientras que Moana llegó solo 10 años después y dos años después de su secuela.
- El tiempo que tarda una animación en convertirse en "clásico" parece ser clave para el éxito de estos remakes.
Lo que dicen
Fans y críticos coinciden en que la película no ofrece nada nuevo. En redes sociales la describen como "plana" y "un calco". Algunos comparan El Rey León y Aladino, que sí agregaron elementos que justificaban su versión en vivo, con Moana, que no lo hizo.
Qué sigue
Disney tiene confirmados varios remakes para los próximos años: segundas partes de Lilo & Stitch y Aladino, además de versiones live-action de Hércules y Enredados. El desempeño de Moana podría obligar al estudio a replantearse el calendario o incluso cancelar algunos proyectos.
El 17 de julio se estrena La Odisea de Christopher Nolan, que competirá directamente por la taquilla. La recuperación de Moana parece cada vez más improbable.