El panorama general
Este es el tercer ataque consecutivo contra la refinería de Moscú en menos de una semana. El martes pasado, Ucrania ya había incendiado la misma instalación como represalia por el bombardeo ruso que dañó la Catedral de la Dormición en Kiev (15 de junio), patrimonio de la UNESCO.
- 555 drones abatidos en toda Rusia durante las últimas 24 horas, según el alcalde Serguéi Sobianin.
- Casi 200 de esos aparatos se dirigían a la capital, de 13 millones de habitantes.
- Más de 500 vuelos fueron cancelados o retrasados.
- Una persona murió en la región de Rostov y otra en Bélgorod por ataques simultáneos.
Zelenski calificó la ofensiva como una respuesta “justificada” al bombardeo ruso contra el monasterio de Kiev, y advirtió: “Si Ucrania está envuelta en llamas, también lo estará su Moscú”.
El dato clave
Los ataques a la refinería de Kapotnya —la mayor del área metropolitana de Moscú— han reducido la capacidad de producción de combustible en Rusia. Esta semana, las principales cadenas de estaciones de servicio del país impusieron límites a la compra de gasolina a nivel nacional.
A pesar de que Putin aseguró que “solo unos pocos drones” logran superar las defensas antiaéreas, los impactos repetidos sobre instalaciones críticas sugieren lo contrario.
Lo que dicen
- Zelenski: “Es hora de terminar esta guerra, y Rusia debe dar los pasos necesarios en la diplomacia”.
- Rusia: La agencia TASS calificó el ataque como el “más grave en dos años”. Las autoridades locales prohibieron la publicación de imágenes, aunque decenas de videos circularon en redes sociales mostrando drones en pleno vuelo durante el día y explosiones en las afueras.
¿Qué sigue?
La ofensiva se produce días después de que la cumbre del G7 en Francia acordara reforzar la defensa aérea de Ucrania. Con la guerra entrando en su quinto año, ambos bandos intensifican los golpes a distancia mientras el frente terrestre se ha ralentizado. Ucrania busca presionar a Rusia en su propio territorio para forzar una salida negociada.