El panorama general
Los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 devastaron distritos enteros del estado costero de La Guaira y afectaron también a Caracas. La emergencia ha movilizado a más de 30.000 efectivos militares y 29.000 voluntarios, mientras los equipos internacionales comienzan a retirarse.
- 17.907 personas perdieron su vivienda.
- 86.794 familias han recibido atención oficial.
- 17.266 personas están alojadas en 89 campamentos transitorios.
- 856 edificios resultaron afectados; 190 colapsaron por completo.
- Se han distribuido 9.766 toneladas de alimentos y 13,9 millones de litros de agua.
Los números que importan
El nuevo balance representa un aumento de 229 muertos respecto al reporte anterior. Los heridos se mantienen sin cambios desde hace varios días, lo que indica que la fase de búsqueda de sobrevivientes ha terminado y los equipos trabajan ahora en la recuperación de cuerpos.
Desde el 24 de junio se han registrado 1.171 réplicas. Este viernes, un sismo de magnitud 3,9 sacudió zonas del norte del país sin causar daños reportados, aunque provocó desalojos en edificios comerciales de Caracas.
Lo que dicen
Jorge Rodríguez precisó que 86.794 familias han recibido atención y que 17.266 personas permanecen en campamentos transitorios. El gobierno asegura que trabaja para corregir obstáculos en los refugios, aunque organizaciones internacionales advierten sobre el riesgo de una crisis sanitaria por falta de agua potable y servicios básicos.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) señaló que la respuesta sanitaria entró en una fase crítica y que la emergencia "está lejos de haber terminado". La OPS ha movilizado 9 millones de dólares de los 24 millones que necesita para la emergencia.
Lo que sigue
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, pidió esta semana la liberación de recursos venezolanos bloqueados en el extranjero, incluido el oro depositado en el Banco de Inglaterra, para financiar la recuperación. La ONU busca recaudar casi 300 millones de dólares para asistencia humanitaria.
Mientras tanto, cientos de familias en La Guaira continúan buscando a sus seres queridos entre los escombros, resistiéndose a la demolición de edificios donde aún yacen cuerpos sin recuperar.