Naomi Watts recibe el Premio Donostia y reivindica nuevos relatos
Naomi Watts recibió el sábado 19 de septiembre el Premio Donostia del Festival de San Sebastián por una trayectoria iniciada hace casi cuatro décadas.
La actriz británica dedicó parte del homenaje a David Lynch, director de Mulholland Drive, y recordó los diez años de rechazos previos a ese papel decisivo.
Watts afirmó que las mujeres mayores deben seguir teniendo historias propias en el cine: “Necesitamos vernos reflejadas en las pantallas”.
¿Qué película presentó en el festival?
Watts presentó The Housewife, debut del canadiense Ben Shirinian, una película basada en hechos reales y ambientada en Nueva York en 1964.
Interpreta a Hermine Braunsteiner, una antigua guardia de las SS que ocultó su pasado en Estados Unidos junto a una apariencia doméstica normal.
La trama sigue a un periodista que investiga si un vecino de Queens es un criminal nazi escondido y descubre revelaciones sobre su esposa.
¿Qué mensaje lanzó sobre el presente?
La actriz alertó sobre la escalada del odio y declaró: “Me da miedo lo que está sucediendo, tenemos que estar vigilantes”.
Watts vinculó la película con la necesidad de recordar el Holocausto y abrir conversaciones sobre cómo ocurrieron aquellos crímenes.
También defendió que el cine transforme las narrativas sobre las mujeres y permita comprender mejor la experiencia humana.