El panorama general
Estados Unidos e Israel iniciaron ataques contra Irán hace seis meses, en una operación coordinada que generó tensiones regionales. Desde entonces, la estrategia ha combinado presión militar con intentos de negociación económica y diplomática.
Netanyahu se presenta ahora como un "socio secundario" frente a Trump, que sería el "socio principal". Al hacerlo, se distancia de la responsabilidad directa sobre las decisiones militares y pone el foco en el objetivo final: que Irán abandone su programa nuclear.
Lo que dice Netanyahu
En una entrevista con ABC News, el primer ministro israelí hizo varias declaraciones clave:
- Afirmó que seguir adelante con la ofensiva es "decisión del presidente".
- Dijo que espera que Irán acepte un acuerdo para poner fin a los ataques y "acabar con el programa nuclear".
- Señaló que "todo aquello que conlleve el fin de su programa nuclear es nuestro objetivo".
- Reconoció que antes de la campaña militar creía que Irán podría cerrar el estrecho de Ormuz, pero que tendría que considerar seriamente las consecuencias.
- Insistió en que si existe suficiente presión económica y diplomática sobre Irán, debe intentarse un acuerdo.
Entre líneas
Netanyahu evita reconocer que haya influido en la reanudación de los ataques. Al subrayar que Trump decide y que él es solo un socio secundario, se protege de críticas internas e internacionales que lo acusen de arrastrar a Estados Unidos a una escalada. También deja abierta la puerta a una solución negociada, una salida que le permita reclamar un logro diplomático sin necesidad de depender de la continuidad de la ofensiva.
Qué sigue
Netanyahu expresó su deseo de que Irán "desee llegar a un acuerdo" con Trump. La presión combinada continúa, pero el primer ministro israelí parece estar buscando un desenlace que no dependa exclusivamente de la fuerza militar. La comunidad internacional observa si la ofensiva se intensificará o si se abrirá un canal de negociación.