Por qué importa
La reunión busca mostrar que la alianza entre Estados Unidos e Israel sigue sólida, pese a los roces recientes. Trump calificó sus diferencias como “pequeñas”, pero reconoció que existen. Entre los temas centrales:
- Irán y el futuro del conflicto, incluido el alto el fuego intermitente.
- El acuerdo marco con Líbano para terminar la guerra con Hezbolá.
- La expansión de los Acuerdos de Abraham.
Netanyahu también aprovechará el encuentro para impulsar su campaña contra la Corte Penal Internacional, según conversaciones previas con el secretario de Estado Marco Rubio.
Entre líneas
Cinco meses atrás, Trump y Netanyahu iban juntos a la guerra. Hoy, la coordinación se ha debilitado. Las llamadas telefónicas entre ambos se volvieron menos frecuentes y Netanyahu ha debido recurrir a Rubio para enterarse de los planes de Washington. La percepción de que Israel arrastró a Estados Unidos al conflicto pesa en el ambiente.
Lo que dicen
Trump afirmó el lunes que ambas partes están “bastante cerca” en Irán, aunque admitió diferencias. Netanyahu, por su lado, restó importancia a los insultos que Trump le dedicó en abril y los calificó de “desacuerdos tácticos”.
El estado de las cosas
- Netanyahu llega con menos influencia que en visitas anteriores: su popularidad ha caído y su relación con Trump se ha enfriado.
- Trump enfrenta un electorado cansado de la guerra: solo un tercio de los votantes MAGA considera que los costos económicos valieron la pena, según una encuesta reciente.
- El viaje de Netanyahu sorteó la controversia por la orden de arresto de la CPI: sobrevoló países signatarios del Estatuto de Roma sin consecuencias, y Trump ya garantizó que no será detenido en EE.UU.
Lo que viene después
La reunión puede definir si Trump retoma una campaña militar conjunta o apuesta por la diplomacia con Irán. Netanyahu buscará que la Casa Blanca no lo deje fuera de las decisiones clave. Mientras tanto, el conflicto sigue escalando en el terreno, sin señales de una resolución definitiva.