Cómo ocurrió el ataque
La víctima pidió permiso en su clase de educación física para ir al baño. Allí la esperaba la estudiante de 13 años, que se cubrió con un abrigo y un gorro. Según el relato de la niña a su madre, la agresora le clavó el cuchillo en cuanto salió del cubículo, sin decir nada. Luego dejó el arma en un basurero y se fue.
Según la PDI, que investiga como homicidio frustrado:
- El ataque ocurrió entre las 10:30 y las 11:00 horas.
- El arma fue un cuchillo.
- La víctima sufrió heridas en tórax, brazo y abdomen; una de las puñaladas casi le perfora el pulmón.
La denuncia de la madre
Jessica, madre de la víctima, denunció que el colegio restó gravedad al episodio. La llamaron por un "pequeño problemita" y le dijeron que era solo "una cortadita". Al llegar al hospital se enteró de que su hija tenía nueve puñaladas profundas.
- La niña no conocía a su agresora.
- El colegio se negó a darle la identidad de la atacante por ser menor de edad.
- La madre afirmó que "no es la primera vez que pasa algo así" en el establecimiento y exigió justicia.
El marco legal
La Fiscalía Metropolitana Sur investiga el caso, pero la presunta agresora tiene 13 años, por lo que no puede ser imputada bajo la Ley de Responsabilidad Penal Adolescente (edad mínima: 14 años). El fiscal Juan Cheuquiante señaló que igualmente se investigarán las motivaciones y el contexto.
Lo que está en juego
El ataque revela un vacío en la protección de víctimas cuando el agresor es menor de 14 años. También plantea dudas sobre los protocolos escolares ante hechos graves: la familia recibió información incompleta y no pudo conocer la identidad de la responsable. La PDI continúa las diligencias para esclarecer el caso.