Por qué importa
El Niño de 1997-1998 causó cerca de 23.000 muertes, aumentó la pobreza en varios países y generó pérdidas por hasta 45 mil millones de dólares, según el Banco Mundial. El actual podría superar esa intensidad, y al ocurrir sobre un océano ya más cálido por el cambio climático, los impactos podrían ser aún mayores.
El panorama general
Desde 1950 no se registraba un El Niño que alcance tan rápido el umbral de "super" —un aumento de 2°C sobre el promedio en la región Niño 3.4—. El científico Daniel Swain, de la Universidad de California, lo describió como "no un El Niño común". La NOAA estima un 97% de probabilidad de que el fenómeno persista hasta la primavera boreal de 2027.
Entre líneas
- Las temperaturas en la zona clave del Pacífico llevan un mes consecutivo en récord, a solo días de igualar la racha de 40 días del evento de 1997.
- El Niño se intensificó más rápido de lo previsto: pasó de débil a moderado semanas antes de lo habitual y sin señales de desaceleración.
- Los científicos advierten que el calentamiento oceánico de fondo, causado por el ser humano, actúa como un amplificador de los fenómenos naturales como este.
Qué sigue
Los efectos más notorios —sequías, inundaciones y olas de calor— se sentirán principalmente en otoño e invierno del hemisferio norte. Los meteorólogos seguirán monitoreando si la anomalía de 2°C se mantiene y si el evento supera al de 1997 en intensidad máxima.