Cómo llegamos aquí

  • En mayo, los Pescadores Industriales del Biobío advirtieron sobre capturas anómalamente bajas debido al aumento de temperatura del mar.
  • El Niño elevó la temperatura superficial del océano, alterando la surgencia de nutrientes y obligando al jurel a migrar hacia aguas más frías y profundas.
  • La ONG Oceana señala que el jurel no necesariamente ha disminuido en número, sino que se ha desplazado fuera de las zonas de pesca habituales.

Los números que importan

  • La flota industrial solo capturó el 28% de la cuota anual autorizada, cuando a esta altura del año suele alcanzar el 60%.
  • El 80% de la flota industrial del Biobío permanece en puerto por falta de producto.
  • Según Juana Silva, presidenta de la Federación de Sindicatos de Trabajadores de las Plantas de Proceso (Fesip), si la situación continúa podría traducirse en pérdida de empleos para cientos de familias.

Lo que dicen

  • Macarena Cepeda (Pescadores Industriales del Biobío): “Como pesca industrial nos duele no poder tener el jurel que miles de familias prefieren. El fenómeno de El Niño ha tenido impactos muy duros en lo productivo.”
  • Juana Silva (Fesip): “Se traducirá sin duda en inestabilidad laboral si la situación no cambia pronto.”
  • Osvaldo Urrutia, subsecretario de Pesca: el gobierno monitorea la situación, especialmente por los efectos en el empleo.

En perspectiva

El caso del jurel muestra cómo los eventos climáticos extremos pueden afectar la disponibilidad de alimentos básicos. Mientras la industria y el gobierno evalúan el impacto, la ONG Oceana recalca que la influencia exacta de El Niño aún está en estudio. La escasez no implica necesariamente una disminución global de la población de jurel, sino una reubicación temporal que desafía la capacidad de pesca actual.