Por qué importa
La medida representa la primera congelación de alquileres en la historia de la ciudad para este tipo de contratos. En una urbe donde el costo de vida es uno de los más altos de Estados Unidos, la decisión busca estabilizar los gastos de vivienda para unos 2,4 millones de neoyorquinos que viven en apartamentos con renta regulada.
- El alquiler promedio de una vivienda regulada es de 1.599 dólares mensuales, muy por debajo de la mediana del mercado libre (3.950 dólares).
- La regulación cubre edificios construidos entre 1947 y 1974 con más de seis unidades, o aquellos acogidos a incentivos fiscales.
Entre líneas
La votación ocurrió horas después de la renuncia pública de Christina Smyth, miembro designado por el exalcalde Eric Adams. Smyth acusó a la junta de falta de independencia y de haber predeterminado el resultado desde la campaña electoral.
"Todo lo demás ha sido teatro", dijo Smyth en su carta de renuncia. La presidenta de la junta, Chantella Mitchell, defendió la integridad del proceso y afirmó que los datos mostraban que la mayoría de los inquilinos tienen dificultades para cumplir con los umbrales básicos de asequibilidad.
La otra cara
Grupos de propietarios advierten que la congelación ignorará el aumento de los costos operativos, como seguros y mantenimiento. Señalan que las rentas reguladas ya son bajas en comparación con el mercado libre y que la medida podría desincentivar nuevas inversiones en el parque habitacional.
Por su parte, los inquilinos argumentaron en audiencias públicas que los incrementos pasados no se tradujeron en mejoras a los edificios y que sus ingresos no siguen el ritmo de la inflación.
Qué sigue
La congelación entrará en vigor el 1 de octubre. Mamdani indicó que continuará impulsando políticas para ampliar la oferta de vivienda asequible, reducir costos de seguros y garantizar que los inquilinos conozcan sus derechos. El caso de Nueva York podría influir en iniciativas similares en otras ciudades del país.