El estado de las cosas
El plan de la OMI, anunciado el martes, buscaba evacuar a más de 11.000 marineros atrapados desde que comenzó la guerra el 28 de febrero. Los primeros barcos lograron salir el miércoles usando dos rutas: una por aguas iraníes y otra por aguas omaníes bajo supervisión de Estados Unidos.
- El buque atacado fue el portacontenedores Ever Lovely, de bandera singapurense. No formaba parte de la evacuación de la ONU.
- El proyectil impactó en el costado de estribor y dañó el puente. No se reportaron heridos ni contaminación.
- Tras el ataque, la nueva Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico de Irán advirtió que el tránsito fuera de sus rutas designadas "no tendrá garantía de paso seguro".
Lo que sabemos (y lo que no)
La OMI confirmó la suspensión temporal del plan para verificar que las garantías de seguridad sigan vigentes. Sin embargo, persisten dudas sobre quién ordenó el ataque y si fue una acción unilateral de la Guardia Revolucionaria o una señal deliberada de Irán.
Horas antes del ataque, Teherán había amenazado a los buques que usaran la ruta alternativa respaldada por la ONU sin su permiso. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, advirtió ese mismo día que si el tránsito se detenía "vamos a tener un problema".
Entre líneas
El ataque pone en evidencia la fragilidad del memorando de entendimiento. Irán exige el derecho a imponer peajes y controlar el estrecho, mientras Washington insiste en el libre tránsito sin cargos durante los 60 días del alto el fuego. La Casa Blanca ha alternado entre elogios a Teherán y amenazas de reanudar bombardeos.
El petróleo Brent cotiza por debajo de los US$73 por barril, su nivel previo a la guerra, lo que indica que los mercados aún confían en que el acuerdo no colapsará. Sin embargo, la suspensión de la evacuación humanitaria es la primera señal concreta de que la paz sigue en terreno inestable.
Qué sigue
La OMI anunció que retomará el plan solo cuando reciba garantías de seguridad renovadas. Se espera que Irán y Estados Unidos retomen contactos técnicos en los próximos días, pero la desconfianza mutua persiste. Mientras tanto, los miles de marineros varados continúan esperando en condiciones que las ONG han calificado de inhumanas.