El estado de las cosas
El portavoz de la cancillería pakistaní, Tahir Andrabi, declaró que Islamabad hace "todo lo posible" para que ambas partes retomen el protocolo de acuerdo firmado en junio. Ese pacto preveía un ciclo de negociaciones de paz, pero descarriló a principios de julio con los ataques de EE.UU. y las represalias iraníes.
Andrabi detalló los puntos centrales:
- Las conversaciones se enfocan en el estrecho de Ormuz y la desescalada.
- Pakistán busca que ambos países cumplan sus compromisos y mantengan conversaciones técnicas.
- La situación de seguridad en Oriente Próximo "sigue siendo precaria" pese a la relativa calma de los últimos días.
Por qué importa
El estrecho de Ormuz es un paso estratégico por donde transita una parte significativa del suministro energético global. Su bloqueo dispara los precios del petróleo y afecta a economías de todo el mundo. Además, la escalada reciente incluyó bombardeos estadounidenses y saudíes contra grupos proiraníes en Irak, y un ataque con drones a dos navíos en el puerto egipcio de Damieta, lo que expande el conflicto más allá de los dos países enfrentados.
Lo que dicen
Andrabi afirmó que la diplomacia "sigue siendo la única vía viable para poner fin al conflicto". También instó a EE.UU. e Irán a ejercer "la máxima moderación" y cumplir con el compromiso de reanudar las conversaciones técnicas según el memorando firmado en Islamabad.
Horas antes del anuncio pakistaní, el presidente estadounidense Donald Trump advirtió: "Les vamos a pegar duro", mientras el ejército estadounidense completaba una "intensa oleada" de bombardeos contra objetivos de los Guardianes de la Revolución iraní.
Qué sigue
Pakistán confía en que la calma actual "se consolidará en un alto el fuego duradero", pero la reanudación de los ataques deja incierto el calendario. Las partes deberán retomar las conversaciones técnicas para avanzar hacia un cese definitivo de las hostilidades.