Por qué importa
- La obra representa el respaldo de Botero al proceso de paz, y su presencia en la Casa de Nariño durante el gobierno de Petro reforzaba ese mensaje.
- El movimiento ahora coincide con el fin de ese mandato y la llegada de un nuevo presidente, lo que marca un cambio simbólico en el espacio presidencial.
El trasfondo
No es la primera vez que la paloma se muda. Ya había sido trasladada al Museo Nacional en 2018, durante la transición de Juan Manuel Santos a Iván Duque. En aquel momento, la esposa de Santos, María Clemencia, justificó el cambio para que la obra estuviera más expuesta al público.
Ahora vuelve al mismo destino, y sigue el mismo protocolo que se usó con la espada de Simón Bolívar, que fue retirada previamente.
Lo que sabemos (y lo que no)
- La escultura es de bronce, pintada de blanco con pico dorado, y fue donada días antes de la firma del Acuerdo, el 24 de septiembre de 2016.
- Estaba ubicada en la entrada del Salón Gobelinos y requirió media docena de personas para su desmonte.
- Aunque la orden de traslado salió del despacho de Petro, no se ha informado si la pieza regresará a la Casa de Nariño en el futuro o si permanecerá en el museo de forma permanente.
Entre líneas
El gesto de devolver objetos vinculados a figuras de la izquierda (Pizarro, Camilo Torres) y al proceso de paz sugiere una intencionalidad del gobierno saliente por preservar esos legados en espacios públicos, antes de que la nueva administración asuma el control total de la sede presidencial. La paloma, en ese sentido, funciona como un termómetro de cómo cada gobierno se relaciona con el acuerdo de 2016.